¿TU ME QUIERES?
¿TU
ME QUIERES?
[Cuento]
Autor: Fabian Ari
Comentario: Tafurovsky.
¿TÚ me
quieres?
Afortunadamente es sábado. No, mentira, es lunes. Ni Santa Rosa me salvaría del bendito examen que daré hoy, de matemáticas, y el que creo desaprobar por no estar al día ni atento en clase. Ah, por cierto me llamo Paúl. Soy de clase media, tengo 16 años y estoy en quinto de secundaria y me da un poco de pena porque es mi último año. No es fácil olvidar 5 años de tu vida, ¿no creen? Estoy en la banda y hoy comienza la 3ra temporada.
Mi
Mamá, una creyente de por vida, salió temprano, tuvo que hacer unos papeleos de
las letras de la casa. No me preparó la comida. Ya estoy acostumbrado: cocino y
me voy. Como todos los lunes hay formación, el caluroso día de Chosica ase que
sude, es por culpa del director que la hace interminable. Luego de tanto chamuyo,
pasamos a clases y doy el examen. Bueno, espero sacar un 20, pues los papelitos
“doblaos” que vuelan por los aires, de carpeta en carpeta, nos hacen responder
los problemas que son más pichicateros. Al fin ya
acabó la tortura de las clases, salgo, voy rápido, hay ensayo y nunca me falto.
Están todos, <<hola Paúl>>, bueno siempre me saludan, claro, mis mejores amigos, porque eso si yo nunca he
de ser quedado; nunca dejo de hablar, jamás. Ahí está Rosa, mi compañera de
salón. Creo que quiere estar conmigo. Es muy bonita, pero, bueno, no tendré la
pinta de Bratt Pit pero tengo mi jale. <<Hola Paúl ¿Qué haces?>>.
De nuevo nos vemos en el ensayo. Ella toca clarinete, a veces me enseña a tocar
y me pregunta cómo estoy. Yo le contesto que como siempre, soportando al
profesor porque eso si, yo nika paso al profesor por la palta que me hizo al
gritarme en el último desfile. Botó el helado Paúl y me hizo votar mi tartufo
de 5 soles, porque dijo que era tiempo de desfile. Idiota. Al acabar el ensayo
bajo solo, no es porque no tenga amigos, sino porque la mayoría vive al
contrario de donde yo voy. Me encuentro con Noel, es un pata que entro este año
a tocar, el toca la tarola, ya me tiene arto cuando el profesor le dice que
toque marinera, huayno o uno de esos temas que ya pasaron de moda, ¡oh Dios, si
tuviese plata me compraría una bicicleta! No puedo hacer sufrir así a mis pies.
—Hola, te
llamas Noel no— Él está un grado menos que yo —Hola yo me llamo Paúl.
—Si ya lo
sé, siempre te veo, tocas bien ah. Yo quiero tocar trompeta el próximo año.
—Gracias,
eres el primero que me dice eso.
Y así una
larga caminata hasta el parque central. Entablamos una conversación de cosas
comunes que hablamos los chibolos, y le digo:
—Oye
tienes correo.
—No se lo
doy a nadie.
—¿Por?
—No porque
después me lo hackean y después quién lo recupera.
—Pero yo
no hago eso, solo a los enemigos, yo soy tu amigo, ¿O no?
—Si, bueno
ya, toma pero no se lo des a nadie soy reservado.
—Ya OK
guardare tu secreto.
—Oye ya me
quito sino mi mama se molesta y luego está fastidiando.
Luego cada uno se va, yo tomo mi carro y
llego a casa y mi mamá ya está durmiendo. Me escapé en silencio y fui un rato a
Internet y de paso agrego a Noel. En la noche lo agrego y casualidad, me acepto.
Ya sabía. Y estuvimos escribiéndonos, y le digo qué haces acá compadrito, no
que tu mamá se amargaba, Si pero salió con mi papá a una fiesta de su hermana,
yo no fui porque eso es de tíos. Seguidas de escrituras rápidas, como si fuese
una carrera en copa de la vida. Hablamos de chicas y me preguntó si tendría enamorada:
—No, no creo.
—¿Por qué?
—Aparte de
monse no tengo calle y me hace falta ese labial para conquistar pe causa—respondo.
Se ríe y me dice:
—¿Te digo
algo?
—Ya dime.
—Yo quiero
estar contigo.
—¿Qué? —
al toque deduzco que es una mentira, pero quería seguir con ese juego tan interesante
que nunca experimenté y que enserio me podría quemar .Yo le digo—: Ya, entonces
yo quiero estar contigo, enserio.
Caray,
es un juego sin retorno, digo no o sí. Le digo que lo quiero, y a su intuición
me dice:
—Te quiero.
Otra
vez le digo que lo quiero, te quiero mucho y quiero estar contigo. Bueno me voy
sino me matan chau. No conectado.
De
igual manera, él se habrá quedado con la discordia de que es verdad o no. Creo
que es un juego muy peligroso y creo que me lleva a la emoción de saber nuevas
cosas, como si era posible, si dos chicos se podrían enamorar.
Al día siguiente lo veo a la salida del
colegio, nos fuimos por el río, ya eran más de las 8pm. Nos escondimos por el
pampón, y le digo:
—Oye ya
dime, es cierto lo que nos escribimos ayer.
—Lo que tu
creas que yo aya pensado—me responde.
—Tú
pensaras que es cierto.
La noche
ase que un viento sople y le dé un poco de frío. Yo me acercó y lo abrazo y le
digo:
—Yo pienso
que te quiero.
Él sonríe
y me mira. Cierro los ojos y hace que su aliento se acerque a mi boca y lo besé.
No sé qué paso. Un calor del tanto frío que hacía que lo abracé hasta que
sintiese que es mío. Nos fuimos de ese lugar testigo de nuestro juego o pecado.
Llegue a casa vi a Mama y la abracé y le di un beso en su rosado cachete y me
fui a mi cuarto, grite y grite: << ¡me quiere!>>, << ¡lo
quiero, a dormir!>>. Pasaron casi 3 semanas encontrándonos a la salida y
queriéndonos. Se acercaba su cumpleaños y el desfile, y pensé <<Le
compraré algo no muy caro, porque la austeridad y el bolsillo de papá de veras
chocan>> .En la salida del viernes como, es casual, voy al ensayo. Al
acabar me voy al pampón, ahora el tiempo ha cambiado, hace un poco de calor. Nos
encontramos, lo encuentro y hablamos, porque no nos hablamos en los ensayos, porque
después se dan cuenta, me habla poco. Está un poco nervioso, no sé qué le paso.
—Noel, ¿estás
bien?, porque estas tan distante.
—Creo que
están sospechando de nosotros.
—Porqué
dices eso.
—No porque
hoy en clase el pánfilo de Ton grito tu nombre y dijo: te quiero, y todos se
rieron.
Pero yo
le dije que eso no tenía nada que ver, que se olvidara de esa tontería. Le dije
que me besara, pero no quiso, según él porque le olía feo su boca. No, firme
que lo agarré de la mano y lo besé. Nos comenzamos a tocar, y yo le decía no te
preocupes, yo estoy contigo y si nos queremos nada importa, y me dijo quiero
dormir contigo. Yo le dije por qué. Porque quiero saber que se siente amarnos
en lo más profundo, respondió. Fuimos a su casa. No había nadie excepto de su
perrito Martel. Es un pequines muy pequeño, pero ladra como un lobo. Y tu Mamá,
ha salido a hacer sus compras típicas de fin de semana. Subimos a su cuarto, es
una casa pequeña pero bonita, y su cuarto tiene pegados en la pare todos los
chicos de la sub. 17, que dice son sus ídolos. Cuando nos sentamos en su cama,
y lo tome de la mano, Martel comienza a ladrar, y a mí que no me gustan las
impresiones. Noel, fíjate quien ha llegado. Bajó y era su mamá. Yo me escondí
debajo de la cama. Pero su mamá nunca sube a su cuarto o bueno siempre dice eso
o al menos no lo deja entrar. Comienzo a escuchar sus pasos. Pensé que era
Noel, pero era su Mamá. Abrió la puerta y entró con una “bolsaza” envuelta de
papel de regalo, seguro era para él. Me escondí lo más que pude y luego sube Martel
y comienza a ladrar y de frente a mí. Y su Mamá dice << perro cochino, mi
Noel se va a amargar>>. Llega Noel y le dice vete mamá, ya te he dicho
que no entres cuando yo estoy. Su mamá salió y nos quedamos los 2, casi nos
fregamos, que hago ahora. Ya sé, mi mama ya se va a bañar y ahí te vas okay. Yo
Salí por la puerta grande y me fui a casa. Ya eran más de las 10.
Cuando
entre a mi cuarto me comencé a reír pero luego comencé a pensar si yo hacía lo
correcto. El sábado nos encontraríamos en el parque, ya era de noche, bueno
vino y le dije: ¿Hablamos en privado? Ya sé que es mentira, pero la emoción me
dice que me de otro chancee. Toma es mi corazón cuídalo como yo lo hice, me lo
recibe y al irme, porque no quería verlo, porque lo nuestro era un estúpido
juego que nunca debió comenzar, caigo y él me recoge. Al sentir su olor y el
mío, una gota de agua frotaba mi frente y me hizo decirle por última vez, pero
con una sonrisa despistada, ¿tú me quieres?, y comienzo a levantarme y él dice
no sé, creo que esto no puede ser; es un imposible, somos hombres. Una lágrima llorosa
hizo que corriese fuerte y me preguntara: ¿De veras sentía que era querer? Creo
que no porque esa palabra era casi perfecta e imposible y nunca encajaría en mí.
Lo quiero, pero no. Me fui sin despedirme, se quedó ahí parado con la con la
faz abajo y queriendo meditar lo que había pasado. Ese día camine sólo. Me
demore tanto que perdí el lumbar de mí de mi tiempo y dije estaré con Rosa y me
olvidare de lo que hice, jugare, es un juego nada más. Desde ese día no lo miro
ni le contesto en el chat. Ya no le doy mucha importancia, pero a veces sonrió
sin querer a esa adversidad de encontrarlo frente a mí.
Bueno,
ahora estoy con Rosa y ya acaba el año y claro pensare, que el carrusel, la
canción que cantó mi profesora en clase, paro en mi corazón, para que me de
consejos que la vida me quito, simplemente el saber que era bonito saber,
querer y tener una ilusión. Ahora quiero a Rosa, enserio, y esto me lleva a lo
más alto del cielo donde yo quiero estar, a los sueños incompletos de que y con
quien estar.
—Hola.
Noel que haces.
—Preparándome
para ganar en el desfile.
—Bueno
pero yo gane algo.
—¿Que?
—Tu amistad.
FIN
Chosica 2007
Nota: Yo
lo corregí y traté de manipular su estilo porque en este texto he encontrado
peruanismos y coloquialismos. Me parece un texto logrado, el autor nos mantiene
“prendidos” y lo que más puedo destacar es el factor sorpresa.
Tafurovsky.
Comentarios
Publicar un comentario